La tendencia de «televisar» programas radiales: Cuando los oyentes son televidentes

Cada vez son más las emisoras que transmiten su programación o parte de ella con imágenes en directo desde los estudios. Sea a través de internet o en dúplex, la cocina de la radio está a un clic de quien quiera verla. Una adaptación a nuevas tecnologías y hábitos de consumo.

 

“Yo tendría unos seis o siete años, la viejita no podía entender cómo salían esas voces, dónde estaba esa gente que hablaba,
las orquestas, todo, y cuando todo el mundo salía del rancho hacia el campo bien de madrugada, sintiéndose más sola, ignorando mi presencia tal vez porque yo era un niño, metía la cabeza atrás del aparato y miraba un rato largo.”
Lalo Mir, “La radio que no se ve”, en Siempre los escucho.

“La radio en tres o cuatro años va a estar junto a un VHS o un fax.”
Mario Pergolini, 30/05/2013, Télam.

Hubo un tiempo en el que la radio fue sólo voz. Palabras de quienes le daban vida e imaginación de quienes la escuchaban. Una complementariedad tan mágica como única. Durante ese tiempo, décadas, nadie osó nunca imaginársela de otra manera. La radio era sonoridad. Cualquier otra cosa era, para los extremistas, un pecado. O simplemente otra cosa; radio seguro que no. El paso del tiempo, sin embargo, parece estar redefiniendo el mismo sentido de lo radiofónico. La irrupción de la cultura audiovisual afectó cada aspecto de la vida cotidiana y la radio no pudo aguantar más los embates de la época, la fuerza de la imagen. En la actualidad, cada vez son más las emisoras que transmiten su programación (o parte de ella) con imágenes en directo desde los estudios. Sea a través de Internet o en dúplex, la cocina de la radio está a un clic de quien quiera verla. ¿Es el comienzo de una nueva etapa radiofónica o, apenas, un experimento que pasará de moda?

El teatro de la mente, como alguna vez alguien definió la radio, está en peligro. No hay que alarmarse: no es que la radio dejará de ser voz y música. La radio seguirá siendo, básicamente, eso, pero ahora parece que se está adaptando a las nuevas tecnologías y hábitos de consumo. ¿Debería hacerlo? ¿O, acaso, no podría seguir encantando con sus características históricas? Al fin de cuentas, la TV mutó con el tiempo, y lo mismo le ocurrió al cine, y ambos medios siguen andando. En este caso, la radio comienza a verse cruzada por la lógica de la imagen como nunca antes. Las experiencias que certifican la cruzada de la imagen en el medio son variadas: desde el proyecto multimedia de Vorterix Rock (FM 103.1) hasta la programación completa de Mitre HD (AM 790) y los especiales de La 100 HD (FM 99.9), la web se convirtió en la posibilidad de ponerle imagen a la radio. La web, sin embargo, no es la única plataforma que les permite a los oyentes “espiar” la radio: desde el año pasado, Radio Del Plata (AM 1030) también retransmite en dúplex con la señal 360 TV tres ciclos de su programación, a la vez que Fox Life comenzó a hacer lo mismo con Perros de la calle, y retransmitirá durante el Mundial de Brasil el ciclo que conduce Andy Kusnetzoff en Metro (FM 95.1). La sinergia entre ambos medios también se ve en los dúplex diarios entre los conductores de C5N y los de Radio 10, Pop y Vale, o en las pruebas puntuales que intentan otros.

Los motivos que llevaron a que varias emisoras contemplen esta situación son muchos. Está el tema tecnológico. En la actualidad buena parte de quienes escuchan la radio lo hacen mediante dispositivos –móviles o no– que tienen capacidad de recibir imágenes. También hay motivos culturales: la vida diaria sufrió modificaciones en usos y consumos. Tampoco debe descuidarse cierta intromisión del mundo televisivo en la radio en los últimos tiempos. Cada vez son más los rostros de la pantalla chica que por su reconocimiento social son contratados para ponerse frente al micrófono. La creación y proliferación de multimedios también habrán tenido su influencia: al fin y al cabo, que diferentes medios pertenezcan a un mismo propietario facilita la sinergia.

Voces de radio (y de TV)

“¿Por qué no?”, se pregunta Lalo Mir, un auténtico animal de radio, ante la consulta de Página/12 sobre esta nueva tendencia de ponerles imagen a las palabras. “Me parece lógico y natural en el contexto de hoy donde la tecnología prácticamente nos lleva de las narices. Es demasiado seductor, además, como para decir que no, e incluye el tema de la vanidad, que es uno de los signos de estos tiempos. Es tentador, es competitivo, los demás lo hacen, las herramientas están al alcance de la mano y del bolsillo. Lo más difícil es decir que no, no dejarse tentar”, puntualiza el conductor de Lalo por hecho, que diariamente se emite por FM 100, de 9 a 13, junto a Maju Lozano. Más allá de la comprensión cultural del fenómeno, el animador aclara que él no tiene un espíritu celebratorio.

“No me atrae ni tampoco me gusta, porque soy de la idea de que la radio no se ve, de que el mensaje termina de formarse en la mente de quien escucha. Lo mismo pasa cuando leés una novela, cada uno imagina y ve diferente”, analiza Mir. ¿La posibilidad de que los oyentes puedan ver cómo se hace radio hace que se pierda la magia? “Si es una radio como la que hacemos nosotros, donde se trabaja mucho con la imaginación, con la ambigüedad, la ironía, la exageración, pienso que se pierde esa magia. En mi caso, hago programas donde todo pasa por ahí; no nos conviene que se vea. Ahora, si es un programa formal, donde sólo se intercambia información, no cambia demasiado. Y hasta puede ayudar a saber si el tipo te está mintiendo: ¡le ves la caripela!”, subraya quien desde hace años estimula la imaginación de los oyentes a fuerza de sonidos.

Si alguien tiene autoridad para hablar de la radio, en cualquiera de sus aspectos, tradiciones y transformaciones, ése es Héctor Larrea. El locutor y conductor ha superado más de medio siglo trabajando ininterrumpidamente frente al micrófono, entreteniendo a varias generaciones de argentinos. La suya es una opinión tan calificada como contundente. “A mí no me gusta para nada. A lo mejor, es lo que indica la nueva tendencia del marketing, pero la radio es el teatro de la mente, donde a través de nuestra palabra los oyentes elaboran imágenes, escenarios e historias”, comenta Larrea. La máxima figura de la radio argentina fundamenta su posición en el hecho de que “la emisión televisiva aborta una cosa importantísima: la imaginación de los oyentes. Es justamente la imaginación de los oyentes la que hizo grande a la radio. Además, si la sinergia no está bien hecha y manejada por los conductores, pierden tanto la radio como la TV”.

A diferencia de Vorterix, cuya programación se puede ver íntegramente mediante la web, donde también hay producciones audiovisuales especiales y emisión de conciertos musicales, Radio del Plata HD transmite en simultáneo para 360 TV tres programas diarios: de 6 a 9.30, Mañana Sylvestre, con la conducción de Gustavo Sylvestre; de 12 a 14, Detrás de lo que vemos, con Claudio Villarruel y Bernarda Llorente; y de 16 a 19 La vuelta de Zloto, con Marcelo Zlotogwiazda. Con la idea de que los televidentes “espíen” la radio, a partir de una retransmisión con calidad en alta definición y a dos cámaras, ninguno de los tres programas se vio afectado por la televisación: desde que van en dúplex por 360 TV, todos los ciclos de la AM 1030 vieron incrementadas sus audiencias.

La última experiencia de este fenómeno es la alianza entre el canal de cable Fox Life y Metro, para transmitir en simultáneo Perros de la calle, el programa que conduce Andy Kusnetzoff, de 10 a 14. El convenio estipula que durante las semanas en que dure el Mundial de Fútbol, la señal retransmitirá en vivo el ciclo radiofónico, los lunes y los viernes, entre las 11 y las 12. Para ello, todo el equipo viajó a Río de Janeiro, donde harán el programa desde una casa que compartirán mientras ruede la pelota. “Estoy a favor de que la radio se actualice a las nuevas tendencias y tecnologías”, cuenta Kusnetzoff desde Brasil. “Pero no estoy a favor de que toda la radio se televise. Me parece que hay momentos de radio que pueden ser televisables sin afectar el espíritu radiofónico, que nunca debe perderse. En este proyecto, esas dos horas televisadas las vamos a convertir en un show. Hace poco hicimos una nota a Diego Maradona, con imágenes, que salió espectacular. Ahora, televisar un ciclo como Rapidísimo hubiese sido un error”, puntualiza el conductor, a la espera de que el viernes próximo se produzca la primera retransmisión.

A los espacios de fusión consolidados se les suman, también, otros más aleatorios o en proceso de prueba. Están los cruces en vivo que el Grupo Indalo realiza entre los conductores de C5N y los animadores de alguna de las radios que pertenecen al multimedio, como Radio 10 (AM 710), Pop (FM 101.5) o Vale (FM 97.5). En este caso, no se trata más que de un pase de algunos minutos. La radio pública tampoco se quedó atrás: hace un par de semanas, el ciclo Territorio comanche de Nacional Rock (FM 93.7, sábado de 9 a 12), conducido por Daniel Tognetti, Eduardo Fabregat y Sergio Ranieri, probó una retransmisión en video del programa por Facebook, ante la presencia de Alberto Arebalos, gerente de Comunicaciones de esa red social para América latina.

La tendencia es un hecho. La polémica está instalada. La radio y la TV dejaron de tratarse como perro y gato. El interrogante es saber si la voz y la imagen podrán convivir sin que ninguna pierda su esencia ni descuide su espíritu.

Fuente: www.pagina12.com.ar