{"id":3153,"date":"2018-04-24T11:33:53","date_gmt":"2018-04-24T14:33:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.narrativaradial.com\/sitio\/?p=3153"},"modified":"2018-07-24T23:44:08","modified_gmt":"2018-07-25T02:44:08","slug":"la-radio-del-futuro-sera-la-que-quieran-sus-oyentes","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.narrativaradial.com\/sitio\/la-radio-del-futuro-sera-la-que-quieran-sus-oyentes\/","title":{"rendered":"La radio del futuro ser\u00e1 la que quieran sus oyentes"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"http:\/\/www.narrativaradial.com\/sitio\/wp-content\/uploads\/radio-del-futuro.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-3154\" src=\"http:\/\/www.narrativaradial.com\/sitio\/wp-content\/uploads\/radio-del-futuro.jpg\" alt=\"radio del futuro\" width=\"287\" height=\"175\" srcset=\"http:\/\/www.narrativaradial.com\/sitio\/wp-content\/uploads\/radio-del-futuro.jpg 287w, http:\/\/www.narrativaradial.com\/sitio\/wp-content\/uploads\/radio-del-futuro-90x55.jpg 90w\" sizes=\"auto, (max-width: 287px) 100vw, 287px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Fuente: Portal Digital, MarketingDirecto.com <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Por Gorka Zumeta (Periodista, consultor y formador en comunicaci\u00f3n) <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Madrid 2017<\/em><\/p>\n<p>Los j\u00f3venes ya no necesitan a la radio para acercarse a la m\u00fasica. La radio se adapta como un camale\u00f3n a los nuevos tiempos, y evoluciona en paralelo con la tecnolog\u00eda.\u00a0 Cabe el riesgo de prostituir la fuerza de la palabra con una imagen mal entendida.<\/p>\n<p>La publicidad podr\u00e1 elegir con la nueva radio no s\u00f3lo mucho mejor, sino tambi\u00e9n con m\u00e1s eficacia. La radio camina hacia la convivencia de escenarios.<\/p>\n<p>La radio tiene que parar. Reflexionar. Estudiar y analizar detenidamente lo que est\u00e1 ocurriendo a su alrededor. Tomar los datos del EGM, esos que no se publican en los peri\u00f3dicos, y que nos hablan de la escasa renovaci\u00f3n generacional de la audiencia -tanto la musical como la generalista-. Replantearse el negocio, que lo hay, pero distinto al actual. Corregir sus propios errores y, si no es demasiado tarde, empezar a mirar hacia los colegios, los institutos, las universidades para crear h\u00e1bitos de escucha.<\/p>\n<p>La radio est\u00e1 perdiendo demasiado tiempo crecida por una situaci\u00f3n econ\u00f3mica que ha recuperado parte de las inversiones pasadas. Pero esta imagen puede convertirse en un espejismo en pocos a\u00f1os. Es muy cortoplacista. No se trata de ser agorero, ni de crucificar un medio que seguir\u00e1 existiendo, pero de otra manera y con otro ropaje. Se trata de afrontar el problema con decisi\u00f3n, con valent\u00eda y arrojo, no exento de riesgo.<\/p>\n<p>La radio -la industria de la radio- se soporta en un juego de equilibrios. Cualquiera de las grandes cadenas de radio que operan en Espa\u00f1a lucha por su supervivencia. Persiguen audiencia, el EGM la refleja y recoge y los anunciantes invierten en funci\u00f3n de las fuerzas de cada una de ellas. \u00c9ste es el equilibrio. Un escenario en el que el mastodonte del EGM es una pieza clave, estrat\u00e9gica, para garantizar la continuidad del sistema. Pero la tendencia apunta a un crack de esta balanza.<\/p>\n<p>La llegada de otras ofertas basadas en el audio, de car\u00e1cter gratuito, y soportadas en la red -l\u00e9ase, por ejemplo Spotify- ha supuesto una clara alteraci\u00f3n del statu quo que imperaba en la radio y marcaba su evoluci\u00f3n. Los m\u00e1s j\u00f3venes se acercaban al medio a trav\u00e9s de la m\u00fasica, y coqueteaban luego con la radio generalista gracias al deporte, sobre todo. Hoy, este \u2018puente\u2019 lo han volado, entre otros, Spotify. Los j\u00f3venes ya no necesitan a la radio para acercarse a la m\u00fasica. Pueden construir sus propias play list con solo arrastrar el dedo en su smartphone. Adem\u00e1s, Spotify est\u00e1 logrando lo que era impensable en Espa\u00f1a: superar el all free de internet y apostar por la versi\u00f3n Premium de esta aplicaci\u00f3n, que est\u00e1 creciendo como nunca, no s\u00f3lo entre los m\u00e1s j\u00f3venes, sino entre todos sus perfiles mayoritarios. En el mercado europeo de Spotify, Espa\u00f1a no est\u00e1 en cabeza en demanda de su versi\u00f3n de pago, pero su crecimiento ya destaca con respecto a a\u00f1os precedentes. La tendencia est\u00e1 cambiando.<\/p>\n<p>Es cierto que la radio musical a\u00f1ade prescripci\u00f3n, frente a los algoritmos de Spotify; y tambi\u00e9n el conocido \u2018efecto sorpresa\u2019, los temas musicales que, dentro de un mismo estilo que marca la personalidad de la cadena, se van sucediendo unos tras otros, atrapando al oyente (esto es algo f\u00e1cilmente trasladable tambi\u00e9n a una App.). Pero los j\u00f3venes no lo saben. Para esta generaci\u00f3n del \u201ctodo \u00a1ya!\u201d la radio va muy lenta, y no se puede decidir sobre ella, te la dan hecha. Incluso su aspecto -el de los receptores- es antiguo. La imagen de la radio que tienen los j\u00f3venes est\u00e1 heredada de sus padres, anquilosada en una estructura tan repetitiva como previsible; o sea, con escaso inter\u00e9s para ellos.<\/p>\n<p>El quid de la cuesti\u00f3n, de la supervivencia de la radio, est\u00e1 en los oyentes. Por eso estoy convencido de que desconozco c\u00f3mo ser\u00e1 la radio del futuro; pero, en cualquier caso, tengo algo muy claro: la radio del futuro ser\u00e1 la que quieran sus oyentes. Ellos van a decidir.<\/p>\n<p>La radio se adapta como un camale\u00f3n a los nuevos tiempos, y evoluciona en paralelo con la tecnolog\u00eda. La llegada de internet, contrariamente a lo que muchos pensaban en sus comienzos, ha supuesto para la radio un soplo de aire fresco: la posibilidad de escuchar, con una calidad m\u00e1s que razonable, cualquier emisora del mundo con un solo clic era algo impensable hace s\u00f3lo unos pocos a\u00f1os. La radio -lo ha demostrado- se adapta a cualquier escenario, por muy adverso que parezca en el principio de sus tiempos. Lleg\u00f3 y encandil\u00f3 a los oyentes con sus historias; naci\u00f3 la televisi\u00f3n y -lejos de hundirse- se creci\u00f3 y recuper\u00f3 sus a\u00f1os dorados gracias a su tratamiento de la informaci\u00f3n y a la credibilidad que proyectaba. Parad\u00f3jicamente, frente a la imagen, la palabra era m\u00e1s s\u00f3lida.<\/p>\n<p>\u00c9sta es, sin ninguna duda, la esencia de la radio: la palabra. Y cabe el riesgo de prostituirla con una imagen mal entendida. La aportaci\u00f3n del texto, de fotograf\u00edas o de video en streaming la enriquece, sin duda; pero no puede equivocarnos de direcci\u00f3n, porque entonces la radio se diluir\u00e1 como el agua en el vino, y desaparecer\u00e1.<\/p>\n<p>Espa\u00f1a es un pa\u00eds de radio. Sin ninguna duda. Lo ha demostrado a lo largo de varias d\u00e9cadas. Lo fue en el caso de nuestros abuelos, de nuestros padres y ahora de nosotros. Tambi\u00e9n existe una responsabilidad paterno-filial en la continuidad de un h\u00e1bito como \u00e9ste, el de la escucha de radio, que en estos tiempos se percibe de manera contraria -m\u00e1s negativa- entre los j\u00f3venes, como antes apuntaba. Conf\u00edo en que, conforme los j\u00f3venes vayan alcanzando su primera madurez, redescubran la radio en medio de una enorme oferta de contenidos, casi infinita, que llegar\u00e1 a abrumar y a superar a quien no opte por dejarse aconsejar por buenos prescriptores. Este gran centro comercial virtual que se llama internet necesita de muchos gu\u00edas. Y la radio, tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>En este a\u00f1o 2017, el D\u00eda Mundial de la Radio se presenta cada vez m\u00e1s emocionante; porque, inexorablemente, el paso del tiempo nos conduce hacia un modelo diferente de consumo en la dieta medi\u00e1tica de la poblaci\u00f3n. Estar\u00e1n, por un lado, los oyentes \u201cde siempre\u201d -que aumentar\u00e1n, con el crecimiento de la expectativa de vida- aunque con un atractivo comercial como oyentes claramente inferior a otros segmentos de poblaci\u00f3n; y estar\u00e1n, por el otro lado, los consumidores espor\u00e1dicos, que se acercar\u00e1n a la radio (\u00a1o a los podcast!) en contadas ocasiones, sin un h\u00e1bito de escucha tan interiorizado como las generaciones que les hemos precedido.<\/p>\n<p>En este sentido, la iniciativa \u2018LA RADIO QUE QUEREMOS\u2019, que hemos puesto en marcha un grupo de actores del escenario radiof\u00f3nico internacional (TEA FM, el blog \u2018Radios de Am\u00e9rica\u2019, Laboratorio de radio y servidor a trav\u00e9s de mi web www.gorkazumeta.com ), y que ha reunido a m\u00e1s de un centenar de profesionales y docentes de este medio de Espa\u00f1a y Latinoam\u00e9rica, ahonda en ese futuro tan aparentemente desconocido para algunos que se empe\u00f1an en adoptar la postura del avestruz; pero que sin embargo, est\u00e1 apuntando ya a cambios sustanciales que nos llegan de otras latitudes y de las que tambi\u00e9n debemos aprender. M\u00e1s de cien reflexiones, con orientaciones muy diversas, nos deben hacer pensar que la radio, tal y como la conocemos ahora -y siempre la hemos conocido as\u00ed- no s\u00f3lo va a cambiar de fisonom\u00eda, sino que ya est\u00e1 cambiando.<\/p>\n<p>El salto introducido por el universo podcast, que multiplica exponencialmente la libertad de elecci\u00f3n del oyente, constituye sin duda uno de sus grandes atractivos de cara al futuro y muy probablemente, pensamos muchos, la posibilidad de reconstrucci\u00f3n de ese puente generacional al que me refer\u00eda en l\u00edneas anteriores, y que el nuevo escenario de un audio m\u00e1s accesible, y variado, ha derruido.<\/p>\n<p>La llegada del podcast debe tambi\u00e9n hacer reflexionar a la radio, porque la divide. Separa los contenidos en funci\u00f3n de su empaquetado, sincr\u00f3nico o asincr\u00f3nico: aquellos que son susceptibles de conformar un archivo de audio y aquellos que no tiene sentido que se compartimenten, porque est\u00e1n soportados en el directo. Estos \u00faltimos suponen la gran baza de la radio: el regreso a la \u00e9poca dorada, la vuelta a la calle, a pegarse a la vida, a lo que ocurre en ella, y a contarlo bien. A la radio le queda la credibilidad, el ser un medio referente y de referencia. Pero ya no va a poder vivir de rentas. Ni siquiera va a ser necesario emitir en streaming. Bastar\u00e1 con crear una plataforma de contenidos en audio, con una oferta de calidad. Lo que ha hecho, por ejemplo, Prisa Radio, con Podium Podcast. El oyente -el consumidor- no es tonto, y sabe apreciar la calidad. La buscar\u00e1. Y el que est\u00e9 mejor situado se lo llevar\u00e1.<\/p>\n<p>\u00bfY la publicidad? Seguir\u00e1 buscando oyentes. Seguir\u00e1 buscando impactos. All\u00e1 donde est\u00e9n, discriminando sin complejos, invirtiendo en caladeros que les reporten beneficios, pero eligiendo mucho mejor y, no nos olvidemos, acertando mucho m\u00e1s, porque las audiencias se van a ir atomizando, es cierto (no ser\u00e1n tan millonarias como ahora); pero simult\u00e1neamente se van a ir personalizando, algunas hablan de \u2018tematizando\u2019. A una marca de deportes le interesa encontrarse con amantes y practicantes del deporte. Hasta ahora no era posible, porque la especializaci\u00f3n no exist\u00eda. Pero ahora, la radio online precisamente, va a facilitar esa tematizaci\u00f3n. Y nos queda hablar de la geolocalizaci\u00f3n, y la individualizaci\u00f3n de mensajes comerciales, con ofertas \u201cal lado de tu casa\u201d. La radio no puede permanecer ajena a esta revoluci\u00f3n comercial, de la que depende, tambi\u00e9n, su supervivencia.<\/p>\n<p>No creo que en el futuro toda la radio sea online. Las actuales redes IP no soportar\u00edan, hoy por hoy (ma\u00f1ana \u00bfqui\u00e9n sabe? es cierto) un trasvase anal\u00f3gico-online de la radio espa\u00f1ola. Yo creo que se camina hacia la convivencia de escenarios. Pero la radio terrestre tiene que digitalizarse. Hace a\u00f1os que la OM y la FM est\u00e1n amortizadas. Y si hemos continuado con ellas en el siglo XXI ha sido por la crisis econ\u00f3mica. De lo contrario, la radio hubiera acompa\u00f1ado a la televisi\u00f3n, en su eclosi\u00f3n de la TDT. En Noruega han empezado a desmantelar la FM, en beneficio de la DAB -el nuevo est\u00e1ndar elegido por la Uni\u00f3n Europea-. Pero la medida contaba con la insatisfacci\u00f3n de un 66 por ciento de la poblaci\u00f3n. No se puede fomentar la radio a golpe de Decreto-Ley. Al contrario, las medidas de fuerza dividen.<\/p>\n<p>Apuesto por la convivencia. Como el modelo brit\u00e1nico. All\u00ed los oyentes se han dado cuenta de que hay buenos programas en DAB, y por el boca oreja, y la promoci\u00f3n, se han comprado un receptor para escucharlos gratuitamente. Los oyentes tienen que convencerse por s\u00ed mismos, no porque les obligue su gobierno. O sea, todo depende de los contenidos. Pero hay un problema: el econ\u00f3mico. La industria radiof\u00f3nica no puede cuadruplicar gastos por oyente: OM, FM, DAB+, y online (y quintuplicar con TDT). Esta situaci\u00f3n no puede perdurarse indefinidamente. Ya est\u00e1n apag\u00e1ndose emisoras de OM, porque se est\u00e1n quedando sin oyentes. Literalmente. Y ocurrir\u00e1 lo mismo -Noruega ha abierto el camino- con la FM, aunque en Espa\u00f1a tardar\u00e1, salvo que Europa tome cartas en el asunto, arrincone su abdicaci\u00f3n en la expansi\u00f3n de la radio terrestre digital, e imponga un calendario de apag\u00f3n. Esta situaci\u00f3n provoca desorientaci\u00f3n en el sector. Pero esto no parece importarles a nuestros representantes pol\u00edticos.<\/p>\n<p>En paralelo a las grandes corporaciones radiof\u00f3nicas europeas, a la enorme y tradicional industria del sector, el escenario online seguir\u00e1 ofreciendo la posibilidad de triunfar desde una simple plataforma unipersonal a aquel que, con brillantez, sea capaz de responder eficazmente al reto de ofrecer un buen contenido. Internet multiplica viralmente una idea, una canci\u00f3n, un video, \u00a1un podcast! Y miles de personas se aprestan a consumirlo con fruici\u00f3n. En este sentido, \u201cLa Cafetera\u201d, programa del periodista Fernando Berl\u00edn, pionero en Espa\u00f1a en radio online con Radiocable.com, logra ser trending topic a diario, un hito que empieza a pasar inadvertido por acostumbrado. Pero este modelo es posible, internet se encarga de canalizarlo. S\u00f3lo falta el talento.<\/p>\n<p>Los retos est\u00e1n ah\u00ed. Las incertidumbres abundan. Pero hay que afrontarlas con decisi\u00f3n y tambi\u00e9n oportunidad. Insisto: el que mejor posicionado est\u00e9, atrapar\u00e1 mejor al oyente despistado. Pero en este nuevo escenario, variopinto, libre y apasionante, habr\u00e1 no s\u00f3lo Goliats, sino tambi\u00e9n Davids que tirar\u00e1n de onda y derribar\u00e1n al gigante. Algunos Goliats preferir\u00e1n ponerle un piso a un David, en lugar de averiguar realmente cu\u00e1les son sus artes para ridiculizar su poder\u00edo. En este nuevo universo radiof\u00f3nico la oferta ser\u00e1 enorme, pero no olvidemos que la escucha es un h\u00e1bito y que hay que fomentarlo. No olvidemos las bases de la poblaci\u00f3n: las m\u00e1s j\u00f3venes. En ellas est\u00e1 indudablemente el futuro. A la radio le quedan muchas p\u00e1ginas por escribir. Le quedan muchas horas por contar. Le quedan muchos cari\u00f1os por repartir. Le queda mucha vida por compartir. Le queda mucho. Pero hay que curr\u00e1rselo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La radio se adapta como un camale\u00f3n a los nuevos tiempos, y evoluciona en paralelo con la tecnolog\u00eda. 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